Por circunstancias, nos encontramos los tres invitados a una jornada de curso de conducción por campo, prácticas, aperitivo, dos excursiones guiadas, pisto y cochinillo. Además, ludoteca para los niños durante el curso o lo que fuera necesario.
El día acompañó, encontramos mucha gente de edades diferentes y con familias, por lo que los niños no se encontraban solos, y había jaleillo para charlar y compartir comentarios y sensaciones.
Tras el desayuno empezamos con el curso, y de los que siempre te dejan algo nuevo; Impartido de forma amena despertó la atención y curiosidad a quienes venían con interés de comprar coche a los que se les ofreció vehículo, y a quienes íbamos con el nuestro a acompañar.
Los niños lo pasaron en grande durante "la clase" por la granja con las personas que se encargaron de ellos; Nos subimos a los coches y en grupos organizados realizamos dos salidas de una hora.
Entre ambas bebida y cacahuetes y demás frutos secos y patatas. Y tras las excursiones por lugares variados faltos de agua para darle otro toque, pero por unas fincas muy cuidadas y variadas, pusieron a disposición de todos dos Jimys para, ahora si, probarlos por barro con sus reductoras.
Buena comida, bien servida y bien atendidos por camareros, organizadores y personal del curso y guías, que, además, prestaron atención a los niños y les mantuvieron entretenidos. Nos entregaron foto y diploma de asistencia al curso, y a las cinco recogida.
Gracias desde aqui a Nascar, a Juan Carlos y Pedro y a todos los que nos atendieron en el evento.
Jornada Suzuki from Jesus Alloza on Vimeo.
lunes, 20 de febrero de 2017
viernes, 10 de febrero de 2017
De humedales
Febrerillo el corto y el loco.
De los lugares que para hoy andaban en mi cabeza había una diferencia de 5 grados, pero uno al norte y el otro al sur de Madrid. Elegí sur; Salí a las nueve y de nueve y media a diez y media lo he pasado mal por frío.
La temperatura era baja, el hielo de las bañeras lo dejaba claro, y la chaqueta que me abrigaba no era la adecuada tampoco.En los primeros caminos la rigidez del cuerpo era aplastante y cualquier rodera que veía se me hacía un mundo.
A las diez y media paro. Hago una llamada y me preparo ahí mismo un café muy caliente. Recupero el ánimo entre la bebida caliente y el sol que empieza a sentirse. "Dos bajo cero tenemos", me dice un tractorero. ¡Recáspitas con el Sur!
Este refugio aparece en Google Earth en una foto muy simpática. Al verlo lo identifico rápidamente y echo un vistazo. Sónrío.
Al poco, encuentro un buena pendiente con el terreno muy malo por la helada. Se me va la moto. Bajo con cuidado. Mucho.
El terreno se va secando según avanza la mañana; El paisaje es monótono, agradable con el verde que empieza a aparecer tras la siembra, y pasa rápido pues las pistas te dejan acelerar y las viñas van quedando atrás rápido.
Y llego.
Me desplazo por los alrededores para disfrutar desde abajo, desde un alto, por aquello de "aprender a no pasar de largo"; Las aves se marchan al otro extremo y todo es paisaje y "medio natural" protegido, y casi que me alegro, por no ver las orillas llenas de papeles, plásticos, vidrio, latas, etc. Un placer llevar prismáticos.
La ruta comenzaba en Ocaña, y me puse, me puse, y me salieron 150 km de caminos de "track". Pero me entretengo con cualquier cosa y veo que no lo termino hoy.
Me dirijo al pantano de Finisterre. Me tropiezo con una gasolinera, donde paro a rellenar para luego no sufrir buscando y preguntando por una, y decido avanzar algo por carretera con las explicaciones de la amable surtidora y cobradora.
Y como se acerca la hora de comer, a petición de la boca de estómago que es como un reloj suizo, veo que paro antes de llegar al pantano. Y mira tu que aparecen a las dos dos molinos manchegos muy majetes que les oigo que me llaman. Asi que abandono la carretera y me voy por ellos.
Pongo a calentar las lentejas y mientras me paseo por el lugar.
La torre también tiene foto pero salió mal... grgrgrgr
Como, recojo, otra foto por aquí y por allá, y vuelvo a desviarme para ver esa Iglesia que destaca al fondo ...
... y la fachada del que resulta ser un Palacio con dos torres laterales que veía comiendo. Se trata de Tembleque.
Fachadas blancas, todo bien pintado y arreglado, "cagoen como odio Madrid" y tiro para el pantano. Subo a la presa, me paseo andando, y aquí me quedo, 50 kms del final de ruta marcada que continuaré otro día para disfrutar del pantano, montes que me rodean y casas cueva que encuentro a derecha e izquierda del camino. Las orillas del pantano cerca de la presa llenas de "plásticos y plastas"; ¡Ay que ver cómo somos!
Costó empezar, pero vaya día se ha quedado, y anuncian lluvias para este fin de semana, por lo que otra salida que me llevo y que dejo con ganas de haber continuado y haber dormido por ahí, en alguna parte para seguir al día siguiente.
Pistas rapidas a Los Humedales from Jesus Alloza on Vimeo.
De los lugares que para hoy andaban en mi cabeza había una diferencia de 5 grados, pero uno al norte y el otro al sur de Madrid. Elegí sur; Salí a las nueve y de nueve y media a diez y media lo he pasado mal por frío.
La temperatura era baja, el hielo de las bañeras lo dejaba claro, y la chaqueta que me abrigaba no era la adecuada tampoco.En los primeros caminos la rigidez del cuerpo era aplastante y cualquier rodera que veía se me hacía un mundo.
A las diez y media paro. Hago una llamada y me preparo ahí mismo un café muy caliente. Recupero el ánimo entre la bebida caliente y el sol que empieza a sentirse. "Dos bajo cero tenemos", me dice un tractorero. ¡Recáspitas con el Sur!
Este refugio aparece en Google Earth en una foto muy simpática. Al verlo lo identifico rápidamente y echo un vistazo. Sónrío.
Al poco, encuentro un buena pendiente con el terreno muy malo por la helada. Se me va la moto. Bajo con cuidado. Mucho.
Y llego.
La ruta comenzaba en Ocaña, y me puse, me puse, y me salieron 150 km de caminos de "track". Pero me entretengo con cualquier cosa y veo que no lo termino hoy.
Me dirijo al pantano de Finisterre. Me tropiezo con una gasolinera, donde paro a rellenar para luego no sufrir buscando y preguntando por una, y decido avanzar algo por carretera con las explicaciones de la amable surtidora y cobradora.
Y como se acerca la hora de comer, a petición de la boca de estómago que es como un reloj suizo, veo que paro antes de llegar al pantano. Y mira tu que aparecen a las dos dos molinos manchegos muy majetes que les oigo que me llaman. Asi que abandono la carretera y me voy por ellos.
Pongo a calentar las lentejas y mientras me paseo por el lugar.
La torre también tiene foto pero salió mal... grgrgrgr
Como, recojo, otra foto por aquí y por allá, y vuelvo a desviarme para ver esa Iglesia que destaca al fondo ...
... y la fachada del que resulta ser un Palacio con dos torres laterales que veía comiendo. Se trata de Tembleque.
Fachadas blancas, todo bien pintado y arreglado, "cagoen como odio Madrid" y tiro para el pantano. Subo a la presa, me paseo andando, y aquí me quedo, 50 kms del final de ruta marcada que continuaré otro día para disfrutar del pantano, montes que me rodean y casas cueva que encuentro a derecha e izquierda del camino. Las orillas del pantano cerca de la presa llenas de "plásticos y plastas"; ¡Ay que ver cómo somos!
Costó empezar, pero vaya día se ha quedado, y anuncian lluvias para este fin de semana, por lo que otra salida que me llevo y que dejo con ganas de haber continuado y haber dormido por ahí, en alguna parte para seguir al día siguiente.
Pistas rapidas a Los Humedales from Jesus Alloza on Vimeo.
sábado, 14 de enero de 2017
Entre semana
Se pensó, pero hasta no levantar la persiana no decidí coger el día de vacaciones. "Tareas propias de mi sexo", me vengo para casa y a eso de las nueve y poco salgo por la autovía zumbando.
Desayuno y paseo por un lugar que "necesitaba" visitar desde hace un tiempo; No se si a ti te ocurrirá lo mismo, pero es como rascarse que, hasta que no lo haces, el picor sigue ahí: Hasta que no vas y te paseas, no se te va de la cabeza la idea.
Pregunto si no hay problema para grabar -no lo hay si es algo personal-, y desayuno por tercera vez en la mañana. No está mal.
Sólo tenía en la cabeza lo curioseado por G Earth. Eso y cuatro notas que me cojo me servirán para ir dando tumbos por la zona a recorrer, unas veces con mayor acierto que otras. Pero, encuentro sorpresas...
El Alcalde ha empujado para que el pueblo ofrezca una exposición del ferrocarril estupenda entre el pueblo y la estación.
Es digna de ver y de disfrutar, y el como llegar a ella ya depende de cada uno, pero es una buena excusa para montar en moto de carretera, de campo, en turismo, en tren, en bici, como sea...
Existe un paseo por el río agradable también.
No se con qué quedarme. Las casetas me chiflan, con sus banderines y demás, pero nada tiene desperdicio.
¿Has visto la película de "El Tren" con Burt Lancaster?
Tengo más fotos del resto de maquinaria, pero sirvan estas de ejemplo. Traete un bocadillo y disfruta.
En la estación, muy de maqueta de tren, encontrarás al amable "Jefe de Estación". Al preguntarle por los edificios en ruinas al otro lado de la vía, me explicó que contenían maquinaria y personal de mantenimiento; Hace ya unos años, la cuesta hasta donde me tomé los churros, exigía una máquina de vapor en cola, que luego bajaba y daba la vuelta con un puente giratorio del que sólo queda el espacio que ocupó. Y las máquinas de vapor exigían mucho mantenimiento.
Tengo la suerte de que en seis minutos pasará un mercancías, y eso es algo que quiero ver.
Hecho.
No conseguiré alcanzar el principal objetivo que pretendía, y es que sin preparar las cosas resulta difícil, pero, siempre hay sorpresas como el museo del tren, dos pistas muy majas y largas, y esta bajada y pueblo del fondo.
Esta construcción es de esas ideas que a uno le dejan fuera de juego.
Pero hay más
Además de gatos y gallinas, no veo a nadie. Así que no hay problema en parar y sacar los útiles en cualquier lugar para meter algo caliente en el cuerpo.
No lo consigo; Así que abandono y regreso con calma para reengancharme a la vida normal.
Hasta otra
Entre semana from Jesus Alloza on Vimeo.
Desayuno y paseo por un lugar que "necesitaba" visitar desde hace un tiempo; No se si a ti te ocurrirá lo mismo, pero es como rascarse que, hasta que no lo haces, el picor sigue ahí: Hasta que no vas y te paseas, no se te va de la cabeza la idea.
Pregunto si no hay problema para grabar -no lo hay si es algo personal-, y desayuno por tercera vez en la mañana. No está mal.
Sólo tenía en la cabeza lo curioseado por G Earth. Eso y cuatro notas que me cojo me servirán para ir dando tumbos por la zona a recorrer, unas veces con mayor acierto que otras. Pero, encuentro sorpresas...
El Alcalde ha empujado para que el pueblo ofrezca una exposición del ferrocarril estupenda entre el pueblo y la estación.
Es digna de ver y de disfrutar, y el como llegar a ella ya depende de cada uno, pero es una buena excusa para montar en moto de carretera, de campo, en turismo, en tren, en bici, como sea...
Existe un paseo por el río agradable también.
No se con qué quedarme. Las casetas me chiflan, con sus banderines y demás, pero nada tiene desperdicio.
¿Has visto la película de "El Tren" con Burt Lancaster?
Tengo más fotos del resto de maquinaria, pero sirvan estas de ejemplo. Traete un bocadillo y disfruta.
En la estación, muy de maqueta de tren, encontrarás al amable "Jefe de Estación". Al preguntarle por los edificios en ruinas al otro lado de la vía, me explicó que contenían maquinaria y personal de mantenimiento; Hace ya unos años, la cuesta hasta donde me tomé los churros, exigía una máquina de vapor en cola, que luego bajaba y daba la vuelta con un puente giratorio del que sólo queda el espacio que ocupó. Y las máquinas de vapor exigían mucho mantenimiento.
Tengo la suerte de que en seis minutos pasará un mercancías, y eso es algo que quiero ver.
Hecho.
No conseguiré alcanzar el principal objetivo que pretendía, y es que sin preparar las cosas resulta difícil, pero, siempre hay sorpresas como el museo del tren, dos pistas muy majas y largas, y esta bajada y pueblo del fondo.
Esta construcción es de esas ideas que a uno le dejan fuera de juego.
Pero hay más
Además de gatos y gallinas, no veo a nadie. Así que no hay problema en parar y sacar los útiles en cualquier lugar para meter algo caliente en el cuerpo.
Tras la comida, reposo y de dar cuenta de por donde me encuentro, daré alguna vuelta más sin el resultado que sigo persiguiendo, subiendo algún terraplén para coger altura y ver si adivino algún camino o pista que vaya "hacia allá".
No lo consigo; Así que abandono y regreso con calma para reengancharme a la vida normal.
Hasta otra
Entre semana from Jesus Alloza on Vimeo.
domingo, 8 de enero de 2017
Bicicleta con "los Mapaches"
Este blog ya no solo deja recuerdo de las fotos que tiro, y los lugares a los que llego y recorro, sino que además deja constancia de personas nuevas que conozco y que aportan grandes cosas en mi vida.
Y, gracias a la persona que se hace llamar "Mapache", es ya el segundo día que paso con él, su familia, y amigos, y con los niños un paseo en bici de mejor imposible.
¡Divertidísimo!
Y yo viendo a mi Pequeño sonreir, disfrutar y creciendo junto a los demás niños.
El broche lo pone el día de invierno tan bueno que hace y...
...la comida sobre el verde que nos "echamos" al cuerpo.
En esta ocasión no fueron los kms, sino el lugar, pequeño, desconocido para mi (aunque creo que Manolo - otro de esos que marca -me llevó por la pista de fuera una noche también con la bici con Ciervo y Carlos), las sendas, y el ánimo del grupo.
Espero se repita pronto.
martes, 27 de diciembre de 2016
Sigue tu camino.
Con la idea de ir a pasar eso días de Navidad fuera de Madrid, preparé bolsa de ropa de moto y accesorios varios que llevar y cargar en el coche. El carro, recién pintado, se encargaría de cargar con la Avispa.
Como no podía ser de otra forma, el último día levantó la niebla a buena hora y lució el sol casi todo el día, y yo elegí salir uno de los días de constante niebla.
Pero, a pesar de lo molesta que es, del frío que añade, del barrillo que crea en el suelo y agua en la carretera, como que le estoy cogiendo el gusto por el paisaje distinto que crea.
Las fotos son de los escasos ratos sin niebla que encontré en la mañana. Dos cañones, un castillo y un pueblo abandonado quería unir por campo. Y lo conseguí aunque al pueblo abandonado llegué sin tiempo - otro día-. La zona de arenal que crucé fue una gozada, pues la tierra húmeda permitía andar con menos dificultad y mayor facilidad para avanzar y jugar con la arena sin darte contra un pino.
Falta agua. Una lástima los desastres vividos por el sureste hace unos días, pero hace falta lluvia suave para el campo y disfrutar de los ríos cargados de agua
En este lugar se me cayó una pared de piedra apoyándome para colocar la cámara. ¡De qué forma más tonta me fastidié el dedo meñique de la mano izquierda que todavía me duele! Las piedras estaban en perfecto equilibrio para caerse con el primer zascandil que pasara por allí a ver las ruinas y a toquetear.
La niebla le queda al castillo que ni pintado. Aquí fue el único sitio donde se me quedaron las manos ateridas. No hacía mucho me había tomado un café bien caliente en un conocido pueblo de la zona, pero no pudo con la temperatura y humedad que había por aquí.
Y la niebla ha sido una buena compañera, no así por carretera. El GPS diciendo por donde tienes que ir, y esa visión cortada a pocos metros por ella ha resultado divertido, misterioso y sorprendente de nuevo en este mes de diciembre.
Y añado un vídeo
Esta es mi manera from Jesus Alloza on Vimeo.
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