domingo, 9 de septiembre de 2018

El cañón a Atienza


Desconocía si saldría. Pensaba en ello, pero, las vacaciones me han sentado muy bien, y la primera semana en Madrid no me ha alterado ..., nada. Y, por ello, no sentía deseos de escapar, pero, cómo tira la moto.

El sábado por la noche, con la tele encendida de fondo, sin hacerla demasiado caso, repaso, y veo este minitrack que en google earth descubría un cañón con un paso seguro sobre el mapa y con algo de gracia sobre el terreno por lo difuminado de la foto.

El lugar no está muy alejado, pero, lo suficiente para ver campo, pueblos, iglesias, y rodeado de no mucha gente. Así que, me voy a la cama, pongo el despertador a la seis media y a ver.

Una vez me despierta el reloj, cojo también chubasquero por aquello de las tormentas, y hala, 110 km /h y paso Guadalajara. Si que cuesta, pero, haberse levantado pronto en domingo y disfrutar de las primeras luces cura todo.



Voy dejando gasolineras. No salí con el lleno hecho, y tenía la seguridad de que llegaba con la reserva a Jadraque. Mmmm, carreteras secundarias. Y la primera vez  no lo hago, pero, la segunda media vuelta y la cabra sube al monte. Gracias a la paja corono y disfruto de las vistas y la humedad de la paja. Debió llover. La trasera no paró de dar vueltas ni parada la moto. Chof chof, chof, y ya veremos la bajada, que, por la paja, pues se queda en nada.







Y una tras otra. No se cuántas veces he parado, y me he asomado, o he parado a ver la plaza. "¿Qué me pasa?" ¡No avanzo! La parada en Miralrío me parece la mejor junto con los torreznos en la plaza de Atienza. ¡Qué vistas!




LLego a Jadraque. La reserva lleva unos kms avisando con el estrés propio del marcador. Y sale el gasolinero y me dice que no me puede servir. Que no dan con el fallo. Que a saber para cuando servirán. Creo que llegaba a ..., incluso a destino, pero, "¿y si la jodo?" Me retiro del surtidor, bebo agua de la manguera, monto el gps, busco.... Media hora después la tecnología vuelve a la gasolinera afectada por la tormenta de la noche. Mola. Estás cosas me gustan. Me recuerdan a los parones del cine de terraza de pequeño junto a mis padres y amigos. Hay que vivir esas cosas.

Así que sigo, me pierdo por unos maizales, me saltan unos corzos y por fin encuentro el "trá".





Y llego al camino en cuestión, al tramo que deseaba, donde disfrutaré de lo lindo con el paisaje, camino y mi moto. Volaré el dron, tiraré alguna foto, y recogeré y beberé agua por allí sentado tras jugar con el chisme volador.








Pero hay otro tramo rocoso y una subida entre las rocas que es una preciosidad y que mi torpeza y no demasiado interés hoy no han grabado la cámara de vídeo. ¡Qué lugar! Y al subir, el embalse de Pálmaces a lo lejos. ¡Qué vista! Y ¡cómo necesito lugares nuevos! 






Pero este hay que repetirlo, completarlo. A ver si con algo más de nervio lo consigo. Y volver a terminar en Atienza, donde, además de los torreznos, aparecerá una Transalp como la mía acompañada de una Africa Twin 750. Raro ver una Transalp 700.  Y me iré a la Iglesia de San Gil, vecina de unos conocidos de Madrid que tienen una casa Rural que tenía pendiente de visitar. Una pasada de bonita. Besos, saludos, abrazos, y vuelta a casa tranquilamente despistándome por la Bodera, y disfrutando de la moto, curvas y mucho paisaje.




Estoy disfrutando de la carretera este verano ...

Cañon a Atienza from Jesus A on Vimeo.