domingo, 29 de junio de 2014

Villa Romana de Valeria y Rios Gritos y Zahorra

Cotilleando fotos de Google Earth, aparece un nuevo lugar que ir a visitar.




Patones, San Vte de la Barquera, Pals, Barbate, Cadaques, Laguna Negra, Montes de Tolego, La Manga, Santa Trega, etc, son nombres que se oyen en la calle, lugares que unas personas sugieren a otras, pero ¿Valeria?, ¿que ni aparece en mi GPS al menos?; ¿Y el Rio Gritos?







"Einyi" y su hijo Pablito me acompañarán a conocer aquello que no había llegado a mis oídos por boca de amigos, conocidos, familia, vecinos, que siempre informan de sus excursiones y visitas.




Retomamos y disfrutamos del placer enorme que sentimos con la acampada de aquí y ahora, donde surge. Pablito es encantador. Todo le viene bien.





La AIII  se convertirá en la parte mala de la salida; queremos evitarla pero no lo he logrado. Rollo, pues rodar a cien por nacionales y carreteras secundarias es algo que forma parte de estas salidas, pero las autovias cuanto menos mejor.





De ida, muestro a mi querido amigo e hijo algunos lugares que me gustan; En la cueva ya les vi en la cara que seguir, con ese lugar para dormir, daba pereza, pero, yo seguía firme en mi interés en llegar a ese lugar desde el que se ve en lo alto la hoz.





Agradable acampada, en un lugar espléndido.





Por la mañana, tras disfrutar del amanecer, de desayunar caliente sentado en la hierba, y tras recoger los trastos, nos vamos a visitar la Villa Romana de Valeria, fundada por el emperador Valerio.






Las vistas de la noche anterior mejoran. Y las ruina resultan interesantes, y nos dejan con el interrogante de cómo llevaban el agua ahí arriba que diera para tener operativas las fuentes que parecen uno de los principales atractivos del lugar, en su momento, antes de Cristo, y hoy cuando se descubren los yacimientos y se estudian






Los miradores no cansan, Pablito no se quiere ir. El paraiso de las California.




Las Casas Colgadas, pero no dela Ciudad de Cuenca, sino de ... ¿de hace cuánto tiempo?





No me canso de tirar fotos al vacío, y me siento para tener las paredes más cerca.





Aquí se encuentra lo más atractivo: "el Ninfeo"





Y regreso con calma y no, porque como me comentaba un aldeano: " difícil escapar de la A III para regresar a Madrid" Por intentarlo, hemos hecho kms de más que nos han fastidiado algo el viaje.



viernes, 20 de junio de 2014

Cereal, agua, carreteras y caminos

Carreteras secundarias y caminos me han llevado hasta el embalse de Almoguera; Si la Transalp, dicen y comparto, es una trail 50 % carretera, 50 % campo, desde luego se ha encontrado como pez en el agua. Solo la vuelta a casa ha sido por asfalto, por carreteras secundarias hasta el km 20 de la A III





Y además de las solitarias carreteras secundarias, han destacado hoy los campos de cereal ya amarillos; Las tormentas de ayer tarde han hecho que a primera hora de la mañana el olor húmedo de estas tierras fuera intenso y agradable.







Cosechadoras y tractores estaban trabajando y ocupaban caminos y carreteras;  Continuo admirando las cabezas tractoras tirando de esos remolques anchos y largos que cargan maquinas y aperos.





Otro molino a sumar a la lista de los conocidos.






Este es el último tramo de carretera, bajando al Tajo, antes del descanso que me tomaré en la Ermita, y antes de la preciosa pista paralela al Río.








Queso añejo de Sacramenia y café, mientras curioseo el fondo con los prismáticos. Las papeleras hasta los topes, pero todo el lugar prácticamente limpio; Habrá habido Fiesta recientemente.








Las vistas desde la otra orilla me gustan más, pero voy buscando lugar donde refrescarme, asi que para eso este lado es mejor, y encuentro varios rincones donde hacerlo, si bien ahora si que encuentro guarrería abundante. ¡Que le costará a la gente llevarse su basura!Me echa para atras meterme en el agua.





Últimos kms de pista. La vista es excepcional y caigo en la cuenta de que ya estuve aquí, concretamente siguiendo a JanB y su Transalp azul.






Cielo azul, que en nada empieza a tornarse tormentoso. Parece mentira ¿no?





Me pilla por sorpresa. Queria quedarme a comer, pero la ausencia de chubasquero y haber llegado donde principalmente deseaba, me hacen volver, con calma.







Medel, lo encontré; ¿Cuantas veces he pasado por aqui y me lo he saltado? No lo se, pero, entre que voy pisando huevos y que la imagen me recuerda tu crónica donde colgaste una foto del lugar, me lleva a dar media vuelta e interesarme por el Monumento a los Ojos. ¿?







Inverosimil








domingo, 15 de junio de 2014

San Miguel - La Villa

No entiendo de bicis nada. La Bici siempre ha sido uno de mis entretenimientos preferidos: De niño en compañía de otros y de mayor más en solitario salvo las salidas con Angel.






Mi bicicleta de hace 25 años sigue funcionando de maravilla; Tanto, y tan acostumbrado a ella, que todas esas de montaña que veo utilizando por el terreno por el que yo voy me han parecido de más, aunque una chulada.





Junio de 2014 ha sido el momento en el que el Consumismo me ha hecho caer: He cambiado de bici y traicionado a aquella que ha sido compañera de un montón de agradables salidas.





Comienzo a descubrir lo que han cambiado las bicis: frenos de disco, suspensión y dirección, chasis mas ligero, pequeño y rígido, etc





Pendientes cuesta abajo con roderas en las que se sujeta mejor, cuestas arriba más fáciles para subir por peso, suspensión y más velocidades que la anterior,..., sigue siendo un placer y ahora más diversión la que sientes.






Y hoy he realizado una ruta castellana que ha incluido caminos, pistas, sendas, grava, roca y subidas y bajadas, que he disfrutado como una enano. Ya estoy deseando buscar otra ruta.





Esa bolsa de plástico contenía ropa para bañarse.




Pero no se rueda tan rápido en la bici como con la moto y no he tenido tiempo.




Las sendas han resultado increibles. Me he acordado de Angel, de Manolo, Santi, Beltran y Mau, y Enrique, a quienes les encantaría este recorrido.




He pinchado. algún cardo, pero, la rueda ha toado suelo al bajar la bici ya en Madrid. Menos mal.




En Madrid ya se va notando el calor, pero aquí el fin de semana ha sido muy bueno para hacer ejercicio.





No se cuántas veces he fotografiado este lugar, pero, no me canso de hacerlo y ahora que estreno juguete es una buena ocasión




domingo, 1 de junio de 2014

Improvisación

El tiempo, cansancio y alguna circunstancia más han hecho que el fin de semana haya resultado de lo más raro y con demasiada improvisación.

Y la "improvisación" y cambios de dirección han dominado la escapada de hoy.









La decisión final y acertada ha sido la de quedarme más menos cerca de casa.





Y solo cuando he escogido meterme en el campo y seguir por caminos, ha sido cuando he comenzado a entretenerme de verdad.





Una nueva fuente localizada...




... y un camino encajonado, más rambla que camino salvo por la ausencia de cantos rodados, han sido los dos principales elementos que mejor sabor de boca me han dejado.





Desde las cinco de la mañana llevaban dedicados a coger cangrejos rojos, y con mala suerte; Decían que no entraban, que no sabían que ocurría pues no era normal.





Recogían cuando llegaba yo. Un poco de conversación agradable, contando lo que cada uno hace en sus ratos libres y aprovecho para parar, escuchar el agua y tomar un café.





Alcanzo la zona de Alcalá de Henares y regreso por carreteras que no había pisado jamás, con polígonos a derecha e izquierda y constantes solares llenos de maquinaria industrial. 




Es una buena salida para llegar hasta allí desde casa sin a penas tocar autovía.

Que cantidad de rincones, caminos y sendas sigo encontrando por los alrededores. Unirlos es otra cosa. 

sábado, 17 de mayo de 2014

Regreso a Gredos


LLevaba tiempo queriendo recorrer esta clásica salida; Sus paisajes me llegan muy adentro y hay una profunda añoranza por tiempos muy buenos, vividos muy intensamente con una pandilla de amigos muy unidos hace años. 





Si no me equivoco, la última vez que quise hacer esta ruta cayó Mau  con rotura de una pierna, - a día de hoy restablecido gracias a los dioses - y no terminamos la excursión ; En esta ocasión somos dos, y es nuestra segunda salida juntos aunque ahora solos los dos.





Hay que alejarse de la ciudad: El respeto al recién nombrado Parque Nacional del Guadarrama y los kms de ruta hacen conveniente ir avanzando.




El incendio de Robledo de Chavela me deja K.O. Cerca de San Bartolomé de Pinares las vistas de la Sierra de Gredos son de una gran profundidad, y como casi siempre, ahí arriba, en el cruce de la Cañada Real, sigue habiendo caballos; Una parada, en la que coloco el retrovisor que se ha aflojado poco antes con una zarza, tras adelantar a dos endureros que buscaban sendas rodando despacio por la derecha de la pista. Mientras Alejandro dispara fotos como para comerse dos de los antiguos carretes más largos. Le faltaba dar saltos ante tanto bosque, camino, ganado y Esa Sierra.

















La mañana esta resultando tranquila. No voy al cien por cien: he dormido pocas horas; Los baches me retumban en la cabeza.







Abandonamos las pistas y caminos para vadear un río no muy caudaloso en este momento y  nos adentrarnos por lugares mas entretenidos.






Estoy deseando meterme por las callejuelas que llegan a Navaluenga: Es entretenido y la vista del valle me parece increíble.






Mi duda es, ¿por la parte fácil o la más complicada? Alejandro no elige, se deja llevar. Después de una mañana sin complicaciones, quizá suave para alguien más joven y con una trail más ligera, me decido entrar por el callejón más entretenido.






Se encuentra como esperaba: con agua.






Y según avanzamos veo que es cuestión de seguir, esforzándose un pelo en algún momento, hasta que meto la pata, y en sitio concreto me meto juuuusto por donde no debía.









Y no, no es ahí. No hay fotos del momento pues la hora que tardamos casi en sacar el moto de aquél agujero no permitió ni pensar en fotos, ni en coger la cámara con aquellas manos. Gracias, Alejandro, pues te entregaste por completo, con iniciativa e ideas para ver de qué forma sacar a la Avispa de esa ciénaga con el barro por encima de las rodillas. Eres un gran compañero de salidas y, sabiendo que de salir solo no habría escogido ese camino, veo que no tengo ganas ni de buscarrme posibles líos acompañado.








Continuamos la marcha.







 Me despisté en una zona pero logré recordar la salida.








Y de nuevo, sólo recordaba un escalón de subida, no tres; Mil disculpas por el acelerón que di para subir uno de ellos que disparó el pedrolo aquél a tu rodilla.








Por fin, senda y camino sin escalones, aunque tampoco para bajar la guardia, y más con los brazos realmente cansados de tirar y arrastrar la moto por la cienaga. Cualquier banco de arena que retorcia un poco la direccíón exigía más esfuerzo de lo necesario. Que paliza.








A orillas del Burguillo, cerca de un equipado y relajado pescador, paramos a comernos el bocata que llevábamos y todo el agua que cargábamos.






Tres cuartos de hora más tarde, subimos un poco el tono con algo de cafeína y nos metimos en la autovía de camino a casa.