viernes, 7 de diciembre de 2018

Más de ir a por pastas...



Salía antes de las tres. Visto y no visto


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Y volvía sobre las seis. A 70 km/h, con la boina encima de la gran urbe. Atrás dejaba la luz, colores y silencio que me regalé.


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Imagino cómo estaba de traicionero el terreno por la mañana, pues por la tarde la humedad de la sombra de simples árboles, te podían tirar por asfalto y notar por campo cómo los tacos cumplían su función.


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Quedan bañeras, largas, me encantan, pero, me metí también por un camino que esconde una senda que no transitaba desde hace años

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Las enduro se han comido el escalón. De lo que me alegro, pues iba yo con mis dudas, y uno ya desentrenado y sin idea de complicarse nada la vida, miraba más adelante a ver en qué estado se encontraba ese paso. Solo algo de terreno escurridizo pero sin problemas. Vas encajonado, con sube bajas de terrazas y siempre me ha gustado. No se si he pasado con esta moto. No lo recuerdo. Con la Teneré sí, y lo recuerdo porque me quedé enganchado.

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La poza estaba increíblemente limpia y hasta arriba de agua, pero, es diciembre por muy primaveral que se encuentre el día. Ni me quiero imaginar lo fría que debe estar el agua.


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Así que a mi rollito. A respirar tranquilidad y disfrutar del paseo.


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El domingo aprovecharé bien la mañana..., espero. Y va a hacer este tiempo.




















domingo, 25 de noviembre de 2018

Esta tarde ....

¡Qué gozada sacar la moto cuando ni estaba pensado, ni el tiempo acompañaba!

Cargaba el lavaplatos hoy, día lluvia, cuando entra pedazo de rayo de sol por el balcón que da para el sur de Madrid.

Sigo con ello, y el rayo se mete más en la cocina, y me da en toda la cara, a lo que mi cerebro responde con un "¡Me piro a la calle ya mismo!" Pero al incorporarme, veo claro que el café será en mi querido Chinchón y que me largo ya.




Remito mensaje por "guasá" a un grupo donde hay "vecinos" moteros por la zona, y les digo:" Chicos en 20 minutos me pongo a vestirme para irme a tomar café a Chinchón; Si podéis en la Plaza os veré"





Sólo me quedaré. Pero en compañía de estos "600" deseables.

Tomo cafelito en barra del Parador, compro pastas y torta (lo que entra en mi querida y remendada mochila de 10 litros) y me meto por los lugares seguros fuera de la carretera camino de casa.




Conozco muy bien este terreno. Son muchos años, alegrías y malos ratos peleando con el guardabarros bajo. Hoy estreno uno alto, ¡peeeeero! sigo sin confianza con su curioso y extraño montaje, y he salido a por "unos bollitos" - lo de "unos bollitos" tiene su significado que no viene al caso, pero, será algo que me haga sonreír el resto de mi vida -, con hora de vuelta para disfrutar de otras cosas, por lo que no quiero salirme un metro del terreno duro, porque aunque parezca que si, que bueno, que todo bien, el barro botijero está ahí, deseando atraparte.




¡Menuda tarde se queda! Camino a Chinchón me han caído dos "chubascos dispersos" de esos de "por toda la Península". Muy agradables, lluvia fina, y horizonte cargado de nubes hacia este lado al que voy. Pero, sale el sol, la temperatura agradable, colores del otoño que no fotografío por que los veo pero están dentro de la valla o pegados a la carretera - ¡y no! - y de pie sobre las estriberas voy de "disfrutón" - tónica cada vez más arraigada -



Y este casco..., ¡ay este casco! Me hace ir más despacio, de acuerdo con el grado del aire que quiero que me de, puedo llevar gafas de sol, o las gafas de enduro según el momento,... 




... y el ser más abierto me llena, y paro y ni me lo quito porque me siento más cerca de fuera.





Me despido de la laguna, y de sus sonidos, me pasa al lado un cerdo blanco con mancha marrones ¿?¿?¿?¿? y me marcho para casa A Lo Otro.





Al final se ha llenado de barro, de atravesar los charcos, cosa que no logro evitar....



¡Qué suerte! LLeva rato lloviendo... Qué buena tarde he tenido y nos hemos zampado la torta.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Presa del Rey


Bici por zonas conocidas, aunque con la novedad del bunker que Ricard nos muestra a Álvaro, Juan Carlos y a mi.





Muy Interesante...





... y unas cuantas risas y buen ambiente.





Solo hubo pinchazo.












Presa del Rey from Jesus A on Vimeo.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Salir con plan pero algo lo cambia.


Hasta que no me haga a la bajada de temperaturas matutinas, así como a lo de anochecer una hora antes, no me veo saliendo pronto para recorrer kms hasta el primer camino elegido.

Tenía un plan, cercano, con pocos kms por carretera, pero...





..., las bonitas imágenes captadas con la niebla de baja altura, hicieron que se disipara de mi cabeza seguirlo.





Intenté retomarlo al rato. Pero no. Solo me entretenía.  Por cierto, los guantes chinos de 25 euros calefactables por pila, que venden también para moto, mantienen las manos calentitas. Son más de ir a esquiar que otra cosa, y no escurren en los puños de la moto, pero, por ahí va la cosa. Insisto, no pasas frio con ellos, y hacía cuando salí a las ocho.





En el vídeo espero que salga alguna escena grabada desde el aire.  No llega a una hora lo que habré estado trasteando. Pero, es que se estaba bien por ahí arriba jugando con el dron, moto, y viendo el paisaje.





Total, que no había nada que hacer. Me dediqué a meterme por caminos que surgían. Y me ha animado un montón dado que esta zona la tengo muy transitada.





Mucha moto de enduro. Alguno extrañado de ver una trail por esas sendas, y más de la moto en cuestión. Tiene gracia. Lo entiendo, y he de decir que me he metido en algún jaleo hoy, y, ..., ya no. Pero..., es así. Tendrá que ver la vuelta al desarrollo original de la moto (más nerviosa y divertida), ese manillar a su lugar original (más descansado en carretera, más ligera en campo, y algo peor de pie), y la vuelta a los tacos después del verano, que unidos me animaban a escoger sendas. 





Empezar en el campo con esos cambios ha sido tener que adaptarse. Y con el avance de los kms poco a poco he ido recuperando confianza.





Este ha sido otro lugar nuevo... La maquinaria, la fuerza del agua, el puente....

Total: sonrisa de oreja a oreja.





Tajuña infinito from Jesus A on Vimeo.

domingo, 21 de octubre de 2018

Cañon del Río Guadalix


Me ha encantado el cañón del río Guadalix. Solo tengo un par de fotos:




El casco se quedó en casa, y el gorro para lluvia me vino como anillo al dedo.



Estos son los chiquillos con los que fui. Conocidos, salvo dos, un gaditano salao, y uno con eléctrica que hablaba maravillas. A mi no me convencen todavía.




Avellanas, chocolatinas y agua. 



La temperatura perfecta, lluvia ahora si, ahora no  hasta las más allá de las doce, verde, vacas y caballos.




Aquí nos abandonan dos, aunque no del todo. Nos volvemos a encontrar en la presa de Pedrezuela


Preciosas vistas de La Cabrera. ¡Qué bonito espacio!





Agua de sobra, patos, y comienzan los colores del otoño.



Yo iba con el temor de que me diera algún tirón en los muslos que no ha llegado. Bien al contrario me he encontrado fuerte, no tanto como ellos, pero a mi ritmo todo ha ido bien.




Hay que repetir esta ruta. No parece que esté a 25 minutos de casa.







miércoles, 10 de octubre de 2018

Sin Cartera



Ocho de  la mañana, 85 km lejos de casa; Hasta aquí, y una vez dejada la autovía, disfruté como un enano del amanecer, de la luz, de la moto y de la carretera, hasta que un pensamiento me llevó a coger los frenos y echarme a la derecha: ¡no llevaba cartera.  La dejé en casa.



Repaso mental. Me tomo parte de lo que llevaba en el termo ya que me empezaba a quedar frío, y tras subir a un monte para conseguir cobertura, me pongo a trastear con el odiado móvil.






Nada como la necesidad para sacar las cosas. Más adelante, con la paciencia del gasolinero, consigo llenar el depósito que me dará libertad para el resto de la mañana. ¡Qué cosas resuelven los móviles!



Bajadas pronunciadas, alguna subida de terrones gordos, ríos, altos, vías de tren, pueblos, corrales, tractores, pescadores, ....


...,una mañana en la que pongo rumbo y voy navegando a lo que salga, ya que retomar la ruta que había pensado era ir con prisas y desaprovechar el tiempo.


Sin cartera from Jesus A on Vimeo.

domingo, 9 de septiembre de 2018

El cañón a Atienza


Desconocía si saldría. Pensaba en ello, pero, las vacaciones me han sentado muy bien, y la primera semana en Madrid no me ha alterado ..., nada. Y, por ello, no sentía deseos de escapar, pero, cómo tira la moto.

El sábado por la noche, con la tele encendida de fondo, sin hacerla demasiado caso, repaso, y veo este minitrack que en google earth descubría un cañón con un paso seguro sobre el mapa y con algo de gracia sobre el terreno por lo difuminado de la foto.

El lugar no está muy alejado, pero, lo suficiente para ver campo, pueblos, iglesias, y rodeado de no mucha gente. Así que, me voy a la cama, pongo el despertador a la seis media y a ver.

Una vez me despierta el reloj, cojo también chubasquero por aquello de las tormentas, y hala, 110 km /h y paso Guadalajara. Si que cuesta, pero, haberse levantado pronto en domingo y disfrutar de las primeras luces cura todo.



Voy dejando gasolineras. No salí con el lleno hecho, y tenía la seguridad de que llegaba con la reserva a Jadraque. Mmmm, carreteras secundarias. Y la primera vez  no lo hago, pero, la segunda media vuelta y la cabra sube al monte. Gracias a la paja corono y disfruto de las vistas y la humedad de la paja. Debió llover. La trasera no paró de dar vueltas ni parada la moto. Chof chof, chof, y ya veremos la bajada, que, por la paja, pues se queda en nada.







Y una tras otra. No se cuántas veces he parado, y me he asomado, o he parado a ver la plaza. "¿Qué me pasa?" ¡No avanzo! La parada en Miralrío me parece la mejor junto con los torreznos en la plaza de Atienza. ¡Qué vistas!




LLego a Jadraque. La reserva lleva unos kms avisando con el estrés propio del marcador. Y sale el gasolinero y me dice que no me puede servir. Que no dan con el fallo. Que a saber para cuando servirán. Creo que llegaba a ..., incluso a destino, pero, "¿y si la jodo?" Me retiro del surtidor, bebo agua de la manguera, monto el gps, busco.... Media hora después la tecnología vuelve a la gasolinera afectada por la tormenta de la noche. Mola. Estás cosas me gustan. Me recuerdan a los parones del cine de terraza de pequeño junto a mis padres y amigos. Hay que vivir esas cosas.

Así que sigo, me pierdo por unos maizales, me saltan unos corzos y por fin encuentro el "trá".





Y llego al camino en cuestión, al tramo que deseaba, donde disfrutaré de lo lindo con el paisaje, camino y mi moto. Volaré el dron, tiraré alguna foto, y recogeré y beberé agua por allí sentado tras jugar con el chisme volador.








Pero hay otro tramo rocoso y una subida entre las rocas que es una preciosidad y que mi torpeza y no demasiado interés hoy no han grabado la cámara de vídeo. ¡Qué lugar! Y al subir, el embalse de Pálmaces a lo lejos. ¡Qué vista! Y ¡cómo necesito lugares nuevos! 






Pero este hay que repetirlo, completarlo. A ver si con algo más de nervio lo consigo. Y volver a terminar en Atienza, donde, además de los torreznos, aparecerá una Transalp como la mía acompañada de una Africa Twin 750. Raro ver una Transalp 700.  Y me iré a la Iglesia de San Gil, vecina de unos conocidos de Madrid que tienen una casa Rural que tenía pendiente de visitar. Una pasada de bonita. Besos, saludos, abrazos, y vuelta a casa tranquilamente despistándome por la Bodera, y disfrutando de la moto, curvas y mucho paisaje.




Estoy disfrutando de la carretera este verano ...

Cañon a Atienza from Jesus A on Vimeo.