domingo, 9 de agosto de 2015
Recargando energías
Este verano lleva consigo un calor de rigor.
Y ha resultado un verdadero castigo para lo que nos hemos echado encima en casa.
Pero, llegado el momento, he podido alejarme del ruido de la rutina, para agarrado al manillar, comtemplar la existencia y dejar fluir sensaciones, sentimientos e ideas.
Esta es la mejor forma de encontrar alivio a aquél ruido rutinario, y que me sirve para reparar y recargar energías.
También me habría gustado coincidir con algún alma gemela.
Salvo el primer día, hice correr la voz, pero, cada uno tiene su vida y sus momentos.
Y cuanto más viejo, ya se sabe: más pellejo.
De hecho, el último día, aún pensando en ello, me arranqué a seguir igual por puro placer, basado en la memoria de los anteriores días y sabiendo que en otra temporada no habría más.
En estos lugares y con estas vistas me he inspirado.
Redescubro mis sentidos.
No sin olvidarla a Ella y al Él, quienes me gustaría que anduvieran a mi alrededor pudiendo transmitirles lo que siento en cada una de estas paradas.
¡Qué privilegio vivir donde vivo y tener muy cerca Tanto!
¡Y tanto fresco aquí arriba, con la caló que te envuelve, empereza y frena, allá abajo sumergido!
Maravillosas vistas de la Sierra entre diario, sin apenas gente.
Increíble frescor, luz, olor..., contraste a como me levanté ese mismo día.
Larga parada viendo bajar el sol. Un lugar en el que en más de una ocasión he dejado el coche y he echado a andar en compañía de Enrique y J A. Y, dejé atrás una pradera donde pasamos una noche de lobos.
Grgrgrgrgrgrgrgrgrgrgrgr... He de volver
Parada y a guardar cacharros para emprender la vuelta a casa.
viernes, 5 de junio de 2015
Alondras
" Numerosos estudios psicológicos han concluido que madrugar es uno de los hechos que más influye en la satisfacción vital, la autoestima y, en definitiva, en la felicidad"
" La cuestión es que cada uno tiene sus propios cronotipos, concepto relacionado con los ritmos circadianos, es decir, con nuestra forma de adaptarnos a la luz, a la tempetaruta y a otros ciclos biológicos ambientales"
"... tres tipos de personas, que se conocen como alondras, para referirse a aquellas que tienen más facilidades para levantarse temprano, búhos, las que tienen un cronotipo más tardío, y, por último, la que se encuentran en el punto intermedio denominados colibris"
¡Que cosas encuentra uno en Internet!
" Las personas que se acuestan pensando en que, si o si, van a tener que madrugar, tienen más facilidades para llevar a cabo su cometido porque sus hormonas del estrés se ponen antes en estado de alerta"
Esto ya lo veo más aplicable a mi persona.
Y es que el hecho de pensar en que al día siguiente voy a darme una vuelta por el campo ya me hace descansar en menos horas y despertar con vitalidad dispuesto a disfrutar de la escapada.
Temprano, y pegado al río, el fresco de una mañana de junio me ha acompañado en el pedaleo junto con las gentes entretenidas en sus tierras y huertas,
Pero ya me gustaría dormir más y disfrutar de la cama y no estar siempre despierto a las seis y de los nervios diez minutos más tarde.
miércoles, 3 de junio de 2015
El mejor antídoto (vídeo de fotos)
Fotos del domingo pasado por Santa María de Huerta, Montuenga y su castillo y la laguna, seca por desgracia, de Judes.
jueves, 14 de mayo de 2015
Cantíles de Titulcia
Mañana fresca y húmeda de bicicleta por los cantiles de Titulcia
Se trata de un lugar de gran belleza y por el que puedes pedalear admirando las paredes llenas de cuevas utilizadas como refugio, almacén, viviendas, lugar de tiro, etc, restos de Guerra Civil, mientras avanzas sin darte cuenta.
Puedes disfrutar de las paredes y más tarde de las vistas desde arriba. Para ello tienes que ascender, una parte bastante inclinada, pero que andando con la bici se hace bien.
Alcanzado el punto más alto, empiezas a bajar con cortos rompepiernas, y, por último una larga bajada hasta Soto Bayona, tal y como fue denominada Titulcia unos largos años, hasta recuperar el nombre original romano, localizado en un alto.
Me acerco a la orilla de los cantiles cogiendo altura, y por fin el momento deseado.
Toca seguir la senda que discurre cercana a la caída, disfrutando de la panorámica, sin separar la vista de las paredes al fondo, y donde te puedes distraer con todo tipo de formaciones.
Me separo de la senda por cumplir horarios, y camino de reincorporarme al camino de ida, me encuentro con esa alambrada que ya me hacía pensar que me traería problemas; Pero, voy en bici, no con más de 200 kg. Así que paso la bici por encima y encuentro un lugar por donde arrastrarme y pasar.
Más adelante, tomo una variante que me conduce a una profundísima V que jamás he bajado y subido con bici. La subida desde el otro lado me parece cansadísima empujando la bici o con ella a cuestas. Sin ninguna duda me doy media vuelta y vuelvo por donde vine.
Aquella subida fuerte que tranquilamente me quité del medio a la ida, ahora es una divertida bajada con zanjas y piedras que me hacen pasar un rato entretenido y ver las ventajas de la horquilla, asiento con tija telescópica y discos en la bici.
domingo, 3 de mayo de 2015
sábado, 2 de mayo de 2015
Quincuagenarios bicilindricos
Hoy nos hemos juntado tres quincageniarios, dos más cerca de convertirse en sexagenarios que el que escribe con los cincuenta cumplidos no hace mucho.
La ruta era lo de menos salvo que fuera para conocerse, es decir, que nada de pasos para liarla, pues había personas nuevas y motos nuevas: esas trail de más de 200 kg,
El recorrido se tenía que dar por hecho, archiconocido, facilón, y que permitiera parar a empezar a charlar, compartir cacahuetes, agua, mucha agua - café ni de coña, pues mío solo mío - pasas, nueces y no recuerdo que otras chuches había por las mochilas..
Y por otro lado, había que conocer para qué narices valen estas motrancas pesadas en campo frente a unas camperas de 100 kg,, o a unas alejadas en potencia, y postura RR.
Así que si por ahí no lo ves, media vuelta y ya nos vas contando como sientes la moto, su peso, y esos neumáticos de RR por los caminos, si es que lo permite tanta bici b twin, caminante con zapatillas, ropa técnica, bastones de montaña Quechua, y los cientos de coches cargados de familias y jovencitos enamorados. ¡Que agobio!
Mal si te sales del guión y se te ocurre decir que vamos a bajar hasta allí por allá y alguien o algo se va al suelo:
Y es que "Gallo viejo con pico mata", y de forma sutil te dicen los abuelos que te has pasado de la ralla.
Comida en terracita y vuelta para casa.
Espero veros de nuevo, Javieres.
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