viernes, 5 de junio de 2015

Alondras


" Numerosos estudios psicológicos han concluido que madrugar es uno de los hechos que más influye en la satisfacción vital, la autoestima y, en definitiva, en la felicidad"







" La cuestión es que cada uno tiene sus propios cronotipos, concepto relacionado con los ritmos circadianos, es decir, con nuestra forma de adaptarnos a la luz, a la tempetaruta y a otros ciclos biológicos ambientales"







"... tres tipos de personas, que se conocen como alondras, para referirse a aquellas que tienen más facilidades para levantarse temprano, búhos, las que tienen un cronotipo más tardío, y, por último, la que se encuentran en el punto intermedio denominados colibris"





¡Que cosas encuentra uno en Internet!







" Las personas que se acuestan pensando en que, si o si, van a tener que madrugar, tienen más facilidades para llevar a cabo su cometido porque sus hormonas del estrés se ponen antes en estado de alerta"

Esto ya lo veo más aplicable a mi persona.






Y es que el hecho de pensar en que al día siguiente voy a darme una vuelta por el campo ya me hace descansar en menos horas y despertar con vitalidad dispuesto a disfrutar de la escapada.





Temprano, y pegado al río, el fresco de una mañana de junio me ha acompañado en el pedaleo junto con las gentes entretenidas en sus tierras y huertas,




Pero ya me gustaría dormir más y disfrutar de la cama y no estar siempre despierto a las seis y de los nervios diez minutos más tarde.




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