domingo, 12 de abril de 2015

Límites de Extremadura (Lusitania)


Wizaro consiguió con su crónica "meterme el bicho dentro" y adelantar esta visita. 
Lástima que este lugar no se encuentre más escondido como algunas Tumbas de Gigante en Cerdeña o castros gallegos, y conseguir darle un toque de mayor misterio e intriga sobre la vida en este lugar de los romanos que la levantaron.





Aquí empieza la ruta de hoy, en el embalse de Valdecañas. Aquí los Lusitanos, por su implacable resistencia, dieron lugar al nombre de aquella provincia romana hace 23 siglos.




El desayuno lo he hecho sobre esas Piedras, como no podía ser de otra forma, en compañía de un aldeano que llegaba hasta aquí con su mascota en su paseo matutino.




El Gps falla. La ruta de vuelta por caminos y carreteras secundarias no puedo hacerla como la tenía prevista e improviso, a veces con acierto y otras con menos.




No se me ha dado mal. Cada poco tiempo encuentro un aldeano que me contesta con que no siga o que coja la de más allá; Con estas "pistas" voy avanzando rumbo a Madrid acercándome a la Sierra de Gredos, zigzagueando ahora a la derecha ahora a la izquierda y pasando charcos y algún camino inundado.




Hay que aprovechar este tiempo para disfrutar de la ausencia de polvo y el verdor del campo: Muy, muy bonito.




La sierra ayuda para ir cogiendo caminos lo más acertadamente posible. 




Por aquí he tenido mucha suerte. No se acababa este camino agrícola que cruzaba carreteruchas, continuando a continuación. Muy entretenido por charcos, subidas y cambios de rasante que dejaban ver un fondo azul y verde interminable.




¡Mira tu por donde!




Lo que decía: tanta agua que había arroyos corriendo por los caminos.




Esto no estaba previsto, pero ahí queda




Creo haberme cruzado con F Fdez y algún compañero del foro MC Trail Madrid ...





Mereció la pena, Wizaro.



Una pena no tener en la piña del manillar un botoncito que nos lleve a Entonces a esa Hora y cotillear.




¿Y la siguiente?

viernes, 3 de abril de 2015

Vacaciones

Semana Santa, vacaciones, por suerte unos días más de los habituales.






Donde casi siempre, pero todo con un sabor muy distinto y que a la vez enseña mucho de la vida y de lo que se ha hecho por ti.





Mucho de andar solo por las mañanas...











... y acompañado por las tardes;






Compra general en un lugar conocido por todo el mundo, pero yo dejo otras cosillas para el ultramarinos de siempre que echaré de menos si deja de existir;






Los chascarrillos con Miguel y Sra me gustan, y me ponen al día de como van las cosas y las gentes de la zona.






Como en Madrid los paseos son repetitivos, más ahora, pero el mar, la luz de cada hora realmente te hacen desconectar de la rutina,





Si, también echo de menos el acelerador en la mano derecha de tantos años en compañía de "Ziervo", pero, espero volver en el momento oportuno y que tengamos al mismo tiempo la posibilidad de repetir juntos solos o con más acompañantes.





Deseo que lo pase bien, como siempre y una pena no recibir noticias de como va esa salida de aire libre, moto y campo.





Volveré a Madrid con dias muy grabados para siempre: han sido muy plancenteros y me los llevo vividos, no imaginados.

viernes, 20 de marzo de 2015

Pistas del Oeste: Transalp.

Hoy he recorrido las pistas de aquella prueba de Motociclismo cuando apareció la primera Transalp; No se cuántas veces pude leer aquella presentación de dos números. Me entraron ganas de conocer el circuito que hicieron y que la noche incluía parte del recorrido, haciendo mención a las sensaciones de circular en el campo, en la oscuridad, entre aquellos pinares, con las sombras que creaba el excepcional faro de la moto; Igualmente recuerdo la parte aquella de que la "pobre" moto se cayó por un barranco, quedó destrozada, la subieron pasados unos días y sin embargo arrancó, dejando de piedra a todos.






Y ahí he estado hoy, casi treinta años después de aquella prueba, con el último modelo que Honda ha diseñado de esta conocida moto, rodando por este terreno perfecto para un vehículo de este tipo.





La previsión de la página del tiempo por la que me guío ha acertado de pleno: El viernes por la mañana no debe llover por esta Provincia vecina y en todo caso puede caer algo a partir de la una ya en la Capital.






Manto verde fuera del asfalto, ocres, rojizos, arroyos, bajadas de agua como esperaba y el terreno perfecto a pesar de las lluvias.





Ya no lo conozco como antes, se me han olvidado las entradas y salidas y desvíos, por lo que no he pasado por donde quería, me he saltado algo que deseaba visitar, pero también he conocido una pista que no había hecho nunca y en la que he encontrado un lugar donde el torrente cubría unos buenos metros el camino para luego caer el agua por la derecha barranco abajo.





Tras parar a tomar café a sotavento de un refugio, donde todavía queda algo de nieve, encuentro a una pareja en un Montero con un perro, y que me darán conversación; El es otro motero con una XC 800 actualmente y una 250 EC, y mira tu por donde también aficionado a las clásicas con una Cota, una 348 para envidia sana mía.




Pocos llanos; Esto es un sube baja como si fuera una montaña rusa. El terreno blando, en alguna pendiente había que frenar con cuidado, y se mezclan los tramos de piedra agarrada, de surcos o de raíces.










Cada día más asfalto, lamentablemente, pero el descenso resulta relajante.




Paseo.




Y continuo el descenso hasta el pantano para seguir un poco, parar a tomar el picoteo que llevo...





... cuando encuentro esta imagen y volver por carreteras retorcidas, atravesar el pesado Galapagar,  hasta casa.





280 km de placer y que sigue dando esta máquina que hoy tengo como hace treinta años

viernes, 13 de marzo de 2015

Recreándome en la soledad

Hay ciertos temores que me vienen a estos años cuando hago estas salidas, y que años ha ni se me pasaban por la cabeza.





Nos hemos acostumbrado a los móviles, que para poco valen si pasa algo porque te has comido la batería con aplicaciones varias, y cuan quieres llamar..., pues no puedes. Así pues, llevas batería de repuesto y vigilas la cobertura.





Reparapinchazos, bebida y comida, buen abrigo, brújula y gps, además de mi navaja y que Ella sea lo más pequeña y ligera.





Extremando el cuidado con el ritmo, me pierdo por estas tierras, no lejos del pueblo, pero, donde siempre encuentras un camino nuevo que ayudará a ir estableciendo cortas rutas que te lleven al siguiente valle, donde,seguro, por algún lado aparecerán los restos de otros castillos.






Hacía muchos años que no subía a este pico. ¡Que panorámica!






Pero, el viento aquí arriba resulta incómodo para comer el bocadillo, almendras y mejillones que llevaba a la espalda. Será más abajo.







Como la subida, la bajada la hago despacio, pues la última vez me lleve un buen susto sobre la Africa Twin con dos gamos que no se me llevaron de milagro. 

Este camino es nuevo y recorre un valle que desemboca en "La Peña", lugar harto visitado peo que no cansa, y ahora desde una nueva perspectiva.






Buenos rincones donde calmar el apetito y mirar.





En una ocasión subí con la Cota a estos corrales que hay en lo alto, donde incluso he encontrado muestras de que este lugar se sigue utilizando creo que por ganado, pastor y perro.

La subida es como es, como se ve, pero, este cacharro sube por donde sea sin el menor esfuerzo,







Tenía que haber comido aquí






Voy de vuelta, y ya que he ido a salir por ese lugar, utilizaré la senda del "Colmenar" de la familia para regresar al pueblo. 





Más de 200 kgs pasan por aquí bien, pero con la Pamperita, además de sentarte si quieres a diferencia de la Cota, puedes distraerte lo que quieres y parar y arrancar sin mirar donde conviene dejar los dos cilindros.






Ya llego. LLevo tres horas al aire y al sol en una buena mañana que empezó gris pero el sol se dejó ver y no ha hecho frío. Pelín de viento nada molesto salvo en El Pico, 





Muros de corrales y refugios de hace muchos años; Me llaman mucho la atención estas construcciones; Me llevará otra hora llegar a casa con las paradas marcadas por el sentimentalismo.





¿A quién he encontrado? Fuera de los dos pueblos que he cruzado, una mujer de mediana edad de paseo por la carretera y trabajadores en los tractores que llevarán las tierras de sábete cuanta gente y que dure para que puedan seguir dedicados a esto, aunque me temo que las cuotas europeas nos están matando, costosísima maquinaria, el frío que hace que no asome la cabeza nadie fuera de casa y si no que aquí no hay provenir alguno para los pequeños. Mierda puta.