domingo, 16 de febrero de 2014

Jarama

Invierno lluvioso. Desesperación por no poder salir. Para hoy domingo anunciaron sol y aunque solo ha llegado por la tarde y ténuemente, esta mañana estaba todo preparado para salir, hasta la bicicleta ya cargada en el coche.








No me he animado a ir al Coto de Aragosa, pero ya llegará el momento, y he elegido una ruta nueva entre las opciones que he encontrado en wikiloc.





Elijo la bici de mi mujer, Ahí ando, utilizando rueda pequeña, aluminio y suspensión delantera más ese curioso sistema de manillar para subirlo y bajarlo. Todo frente al acero, sin suspensiones pero rueda grande cómoda de la mía. Todavía no se si el placer de montar en bici compensa hacerlo con una bici actual más avanzada. 
La próxima será de nuevo con la Grande de Acero para ver que sensaciones me da frente a estos últimos paseos con la de aluminio.






La ruta me ha encantado. El agua, lagunas por derecha e izquierda, con agua mansa, y un Jarama desatado por las lluvias y deshielos, más las panorámicas desde la altura de la última parte de la ruta, me han ofrecido momentos emocionantes.





Mucha senda. Y partes inundadas que obligaban a buscarse la vista entre la maleza y alguna vez a coger la bici en volandas para seguir avanzando. ¡Cómo baja el agua!








La zona no es que sea bonita. Pero como se dice en los comentarios de wikiloc de personas que salen habitualmente por la Sierra de Madrid, sorprende, hay vistas realmente bonitas y tiene el aliciente de los puentes, la vieja vía de tren de Arganda, y el agua en la que se ven reflejadas las paredes de los cortados.






Bonita senda.






Empecé a dar pedales a las nueve, tras mucho tiempo perdido para encontrar el comienzo de la ruta por despiste, cabezonería, y desorientación mía. Al principio poca gente y poca bici, pero, según avanza la mañana, más y más gente con bicis últimos modelo, y doble suspensión en los casos de los más mayores.








Una laguna detrás de otra. Voy llegando a Velilla de San Antonio.






Encuentro mucha gente aficionada a las aves, con cámaras y trípodes pesados, y algún que otro pescador. Y al Seprona vigilando a todos, o tal vez hoy preocupados por el cauce desbordado de agua y los posibles daños que pueda ocasionar.






Yo, para variar, paseo más cámara de fotos y algo de picar, y con chubasquero que no me fío y el frío de la mañana obligaba a  llevar un cortavientos.








Sudo, pero solo al final me doy cuenta que no bebo agua.





Ruta muy llana. Sendas con algún tramo retorcido. La híbrida grandota y pesada no tiene ningún problema para rodar por aquí, pero la suspensión delantera se agradece en algún momento y a la larga para mi muñeca izquierda.







Cigüeñas. En la parte alta las ves sobrevolando los cortados. Acostumbrado a tanto buitre, bien está el cambio de ave.





Y llegamos a esta represa. Ruido fuerte. Los que pasamos por la zona, nos reunimos ahí, para disfrutar de la fuerza del agua. Hay gente con buenas cámaras fotografiando. El agua arrastra objetos que aumentan la sensación de la fuerza y velocidad con la que baja el agua, bastante controlada menos mal, teniendo en cuenta lo que vemos y escuchamos por radio y televisión.








Ya cerca del puente del tren sigo avanzando con la senda cubierta por el agua.







Y aquí está. Hay que pasar por la izquierda, por ese estrecho pasillo, pues el resto está hueco, hay altura y la fuerza del agua asustan. Un ciclista de un grupo no estaba  muy animado a pasar, pero con ayuda del resto lo ha conseguido. Y la mujer de una pareja ha cruzado agarrada a la estructura a cada paso que daba.






Alcanzo la última laguna, donde se junta mucha gente. LLegan coches hasta cerca de ella. Habrá que investigar por donde se entra. Todo muy limpio, preparado para recibir gente los fines de semana. Y más fotógrafos cargados de artillería pesada. Y bicis.





A subir tocan. Empieza una dura subida con unas vistas que me animan a hacer deporte, a tirar. Lo pagaré más adelante con dos tirones que luego me llevan a tomarme simples repechos con calma, bajando de la bici y subir andando. Y de los fuertes ni hablamos. Varias paradas para estirar y darle al salchichón, ¡ sin agua! (¿por qué no me pide agua el cuerpo?)





Con calma, como decía, sigo avanzando. Encuentro bellas panorámicas. Por fin, a unos 5 km aquello ya o es llano o baja ligeramente. Parece que lo tengo hecho, pero los 600 / 800 metros últimos.... Me aguarda un camino en el que el barro bloquea las ruedas, las zapatillas se cargan de barro y de donde solo se puede salir llevando la bici a cuestas. Por fin la calle en la que a 500 metros está el coche.





Muy bonita esta ruta y aprovechable para lo cerca que está de casa. Y debe haber muchas variantes que habrá que investigar.





domingo, 2 de febrero de 2014

Por Enri y Charo y Little


A las ocho salía del garaje con la bici camino de la Casa de Campo. 

De nuevo digo que andar por la Capital temprano, sin gente y sin ruídos es un placer; Bien cuando he salido en moto y he cruzado Madrid hacia la A 6, bien hoy con la bici, disfruto de su tranquilidad a esa horas.







Hoy hay carrera solidaria por la Casa de Campo. El Puente del Rey se está preparando.








Los primeros rayos del sol.








A partir de aqui me interno por las zonas por las que solía correr durante años con las tres personas a las que me refiero en el título y Alguna Otra. Buenos recuerdos. Me sale envíarles una foto.








¿Porque no vendré por aquí todos los fines de semana? ¿Incluso más temprano?







De cualquier modo, en Madrid, hagas lo que hagas y a la hora que sea, encuentras gente aunque pienses que estás solo. Hay gente corriendo, en bici, entrenando defensa personal o qué se yo.












Pongo rumbo a casa. Y lo hago por uno de esos caminos en los que esprintábamos.









A ver si cojo la costumbre de hacer esto al menos una vez al mes.









lunes, 27 de enero de 2014

Domingo con Tello y Alejandro, cuñado de Beltran


No contaré mucho del paseo de este domingo, que ha transcurrido por mi estimada y cercana zona del Tajuña.



El Tajuña nos ha ofrecido unos preciosas vistas con una niebla que iba y venía. Era una niebla blanca, con el sol a la vista al fondo, y un curioso entorno




Mira que tengo fotos en este punto, y esta vez es el charco y sus reflejos quienes me invitan a tirarla




Les muestro la represa que conozco ...




... y seguimos la ruta ...





... en la que la niebla es protagonista y esta haciendo de la salida un gran disfrute









Tuvimos buen terreno, nada de polvo, agarre y alguna bañera incómoda













Y Javier nos ofreció algo de merienda





LLegado el momento de decidir si seguimos una ruta similar, más juguetona o más abierta, debemos elegir la segunda al cruzarnos con quienes vigilan el campo, que, por cierto, ni nos echan el alto. Genial.









Otra bañera resbaladiza











Y alcanzamos el Castillo de Oreja, donde las vistas nos entretuvieron y desde allí regresamos a casa










miércoles, 22 de enero de 2014

Primera crónica de Bici



Semana en la que cumplo años. No, no cojo el dia de vacaciones: cojo la semana. Por motivos que no vienen al caso se truncan planes, y hoy aprovecho para dos cosas importantes: paseo en bici y comida con amigos ( con los que se ha podido coincidir).








Estreno portabicicletas, de bola, que funciona muy bien y parece más cómodo que el anterior, y me llevo la bici fuera de Madrid para dar pedales por una zona que tengo ganas de recorrer sin casco cerrado y motor entre la piernas.









He empezado con niebla que poco a poco ha ido levantando. El impermeable ha venido de lujo, y si iba en la mochila ha sido gracias a Manolo, a quien escucho y tomo nota de las cosas que cuenta de la bici.








Han sido pocos kms. La comida planeada no daba para alargar la ruta pero el resultado me anima a dedicarle una mañana entera a recorrer lo hecho hoy y más. Y al tran tran de la bici iba cogiendo calor, ese que dice Manolo que el impermeable guarda y avanzas en invierno cómodamente.








No puedo evitar acordarme de Angel en paseos como este.








Una gozada esto de la bici. La llevo disfrutando muchisimo desde la primavera pasada con el Pequeñajo y me estoy reenganchando cada vez más.








La moto tiene sus virtudes, pero la bici, la ausencia de casco cerrado y de motor son un placer.









Y la menor velocidad ayuda a caer más en las cosas y buscar el hueco para retirarte a ver lo que te llama la atención







Otra represa que desconocía...









Y este es el lugar para abrir unos pistachos.







De vuelta, me acerco a ver esta construcción.







Y el palomar ya lo he vi en una salida con el coche. Pero me queda saber donde va el camino que sube. Menuda pereza con la bici la primera cuesta que se ve. Otro día.









Últimos metros.




domingo, 12 de enero de 2014

NIebla y vuelta a casa

Para ayer anunciaron sol, y para el domingo nubes. Con la idea de ir a ver agua después de las lluvias caídas, tenía en mente ir a Valverde de los Arroyos o a El Hito y las Ruinas Romanas de Segobriga.

Decido ir a El Hito, a la laguna que debe tener agua y en la que debe haber cientos de grullas que hasta poco se ha anunciado en todos los medios que ocupaban Gallocanta y otros humedales.

Salgo del garaje a las 7,50 y Av Mediterráneo abajo se ve la A III con niebla. Y bueno, no pasa nada, ya pasará. Pero no, y voy pensando que tras pasar el Tajo desaparecerá. 

Y llego al Tajo y nada, sigue la niebla tras un pequeño foco de luz y claro en el que veo un avión sobre un cielo azul. Pero, al poco, niebla, y mas niebla.

LLego a El Hito y con niebla. La carretera de cemento que llega al pueblo es un peligro. No llevo frio. LLevo buena ropa que ha resultado buena, pues otras veces compras algo bueno y no quita el frio o el agua.

Un desastre. Al poco de llegar, sin un alma por las calles, cruza un tractor con remolque y sus ruedas revelan que en el campo hay barro. La zona es de barro botijero. De camino ya había pensado en llegar y volver por carreteras secundarias y fuera, pues no voy a ver nada, y el campo para ir a ver los dos castillos previstos y la laguna va a estar imposible.






Como siempre no puedo dejar de intentarlo y ya que estoy alli ...






La laguna no consigo verla. Avanzar por el campo parece por las fotos que es posible. Y si, pero ojo que el campo de visión que se aprecia en las fotos esta bien para rodar pero no para disfrutar del campo, para divisar y ver lo que buscas. Un rollo

Por otro lado, el camino que sale para las ruinas, con poco mas de 13 km de recorrido, esta muy bien hasta el cementerio, pero luego el firme cambia, pero bueno, vale, se puede ir; Sin embargo, más adelante, recorridos 5 km me encuentro en una zona baja, muy húmeda y la rueda delantera avisa de que el barro es mas abundante. El lugar, la bota pegajosa con el suelo, la densa niebla ahi concretamente me llevan a pensar en "prudencia" por la ausencia de compañia y me doy la vuelta. Grgrggrgrgr. Creo que es lo mejor.

LLego al Hito y me voy para la AIII con idea de volver porque no veo disfrute. He salido, pero no disfruto. Tengo Algo mejor en casa que estar ahí.

Un cobertizo me llama la atención. Me desvío por el camino y una vez traspasado por poco, levanto de la cama a unas grullas que echan a volar. Lo mejor de la mañana, del viaje, hasta el momento. Tardo en coger la cámara. Las dos bandadas se juntan y me voy tras ellas a ver si logro ver mas y el agua. Pero, igual que antes, cuanto más alejado del inicio del camino peor conservado se encuentra y vuelvo a meter la rueda delantera en un escurridizo camino saltándome barro hasta el casco. Rollo. Solo, Tonteria que aqui no hay nada ni nadie a la vista. Que en el buen tiempo hay siempre alguien, un tractorero, aldeano paseando, bici, un tio corriendo, unas maris paseando.... Hoy nada.

Hoy que me he acordado de coger el lomo...






A la A tres, y otra vez será pues el "camino romano" ha sumado más ilusión para volver y recorrerlo hasta Segobriga.

De vuelta ocurre lo segundo mejor de la mañana, mientras veo en sentido contrario los primeros pingüinos regresar a casa. Pero aqui no puedo decir de que se trata. "Peazo" moto la Transalp. Las hay mas potentes, más actuales y atractivas, pero por su precio y tamaño que gran Moto trail es. Para todo.