El viernes pasado salí desesperado buscando ver campo. Bien que llueva si no hace daño, pero, necesito mejor tiempo para salir con bici o con moto y poder parar en algún lado a estar en contacto con el sonido de la naturaleza, bien sea ninguno, de un río, viento suave, pájaros, etc. Es salud mental.
Tuve un poco de calabobos a ratos, y cielo gris en la represa de Tielmes, donde me tomé el almuerzo con las manos frías, asi como en el pirmer mirador descubierto.
Y lo mejor fue que, estando en el segundo mirador, ¡salió el sol!
El camino se encontraba en estupendo estado, pero, mejor con tacos en las ruedas, al menos a partir del desvío del segundo mirador.
Las vistas bajando son una maravilla, y dejé para tiempo más seco el ver dónde terminan dos caminos que se ponían muy botijeros.





